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Cazando Auroras boreales en Tromso: el mayor espectáculo de la naturaleza.

Auroras boreales ¿Qué sabes sobre ellas?

Dragones de fuego surcando los cielos del Norte, espectros danzantes, dioses vikingos luchando en las noches del Ártico…

Estas son algunas de las definiciones de Aurora Boreal, peeeero…

¿Sabes realmente cómo se forma una Aurora boreal?

La aurora boreal se produce cuando las partículas cargadas por el sol chocan contra la atmósfera de la Tierra y nuestro campo magnético las dirige hacia los polos. Por eso se habla de aurora boreal para el Polo Norte y de austral para el Sur.

Esta y otras explicaciones es lo que nuestro guía, fotógrafo y cazador de auroras nos cuenta en el pequeño taller que recibimos antes de ir en busca de las Luces del Norte.

Tras semanas buscando una empresa local con la que poder realizar esta actividad, encontré a Silvia y a Vidar de Creative Vacations. Sin duda la mejor elección.

El magnífico trato que nos dieron en todo momento y algún que otro detalle que tuvieron con nosotros, hacen de ellos la mejor empresa para realizar esta actividad.

Taller de fotografía con Vidar

En nuestro viaje en grupo de diciembre, de los dos días que fuimos a “cazar” auroras, conseguimos verlas LAS DOS NOCHES y eso, según los expertos, es toda una hazaña porque no todo el que sale en su busca consigue verlas.

La primera noche nos recogieron en nuestro hotel de Tromso y fuimos a su taller, donde nos esperaba una pequeña explicación de cómo se forma esta maravilla de la naturaleza.

Nos dieron instrucciones de lo que íbamos a hacer y cómo había que hacerlo y nos ayudaron con nuestras cámaras para poder captar a la “Dama Verde”.

Sí, puedes y debes llevar tu cámara porque te ayudarán a configurarla y obtener fotos así de bonitas, no necesitas trípode, ellos te lo prestan.

Aurora boreal noche 1

Llegó la hora de ponernos el traje para el frío y las botas especiales (afortunadamente nuestros anfitriones tienen multitud de tallas tanto de ropa como de calzado). Hay que ir al baño antes de ponérselo todo porque luego en pleno bosque…

¡Qué nervios!

Pues ya estamos todos super abrigados, parecemos el muñeco de Michelin, así que nos montamos de nuevo en la furgoneta para, ahora sí, salir a cazar auroras.

Yo iba de copiloto y nuestro guía Melle, no hacía más que mirar el cielo y decirme: -Mira, por ahí parece que se está empezando a formar y señalaba a un punto en el cielo. Yo hacía como que efectivamente veía algo, pero no distinguía nada jajajaja.

Pasados unos veinte minutos conduciendo decidieron parar en un lugar, que parecía no tener nada de especial. Repartieron los trípodes a todo el que llevaba cámara, cogimos unas esterillas y en marcha hacia el bosque.

Cuando llegamos a una zona despejada nos dividieron en dos grupos y nos dijeron dónde estaba el norte para poder situar correctamente los trípodes.

Preparadas para la foto

Mientras esperábamos la visita de nuestra dama, nuestro guía Vidar nos enseñó a buscar el norte guiándonos por las estrellas y nos contó la leyenda de Orión y las Pléyades.

¡Menudo comienzo de fiesta!

Aún no sabía lo que nos esperaba, pero hasta ese momento la noche estaba siendo de lo más encantadora, un pequeño grupo, bosque, nieve, leyendas…

El primer encuentro con la aurora boreal fue espectacular, rodeados de árboles y con las montañas de fondo.

La dama verde se nos mostró tímida al principio, era como la línea de la Vía Láctea, pero en tonos verdes. Según pasaban los minutos se fue volviendo más intensa y cambiaba de posición y de tonalidad.

Aprovechamos para hacernos un montón de fotos y compartir las sensaciones tan fuertes que nos hacía sentir estar bajo un manto de estrellas y viendo las Luces del Norte sobre nuestras cabezas.

Los guías hicieron una hoguera y todos nos sentamos alrededor mientras nos servían una deliciosa y calentita sopa de verduras hecha por Silvia y nos contaban historias de trolls.

Una cena que nunca olvidaremos, ¿Se puede pedir más en un viaje de naturaleza?

Después de la reconfortante sopa, algunos decidimos ir en busca de la foto perfecta, puesto que Vidar nos dijo que cerca de allí había un árbol desde donde se pueden hacer unas fotos fantásticas con la aurora de fondo, y aquí está la prueba.

Árbol con aurora boreal al fondo

Creo que pasamos unas cuatro horas disfrutando de la naturaleza, de la nieve, de la noche y de nuestra invitada. Así que decidimos que era hora de marcharse al hotel a descansar.

Había sido una noche espectacular.

Sin embargo, aún nos esperaba una sorpresa.

Cuando volvíamos en la furgoneta hacia el hotel, de repente, a nuestra derecha, apareció una aurora que cruzaba todo el cielo con la ciudad de Tromso al fondo.

Vidar y Melle pararon rápidamente las furgonetas en la cuneta y todos bajamos corriendo a montar los trípodes para poder captar aquel momento. El destino quiso que bailara frente a nosotros en su máximo esplendor.

Aurora boreal en grupo

Ahora sí podíamos irnos al hotel a soñar con la Dama Verde.

La segunda noche, esa que no olvidaré jamás, y me consta que mis compañeros de viaje tampoco, fue mejor aún que la primera.

Habíamos pasado el día con nuestros guías, esta vez Silvia también nos acompañó, haciendo un Tour por el fiordo. Yo conocía los fiordos, pero sin nieve, y la verdad es que no sé qué estampa me gusta más. Difícil decisión.

El caso es que como era la segunda noche, nos íbamos a saltar la explicación y el pequeño taller de fotografía así que les dije que como final de excursión sería genial que nos llevaran a comprar salmón.

Iba a ser una parada de unos minutos y se convirtió en ¡una hora! Y es que es realmente complicado decidirse solo por uno ¿no te parece?

Salmón noruego

Una vez más estábamos bien abrigados y dispuestos a volver a encontrarnos con la aurora boreal.

En esta ocasión, en vez de ir a la montaña, fuimos a un fiordo. El lugar no podía ser más idílico, una playa nevada, ¡qué maravilla!

Ya solo estar allí merecía la pena el viaje.

Cuando se nos apareció nuestra querida dama, poco a poco iba tomando su característica forma con sus intensos y característicos colores. Surcaba el cielo formando una especie de arco iris en tonos verdes y fucsias.

Y de repente, comenzó a moverse ante nuestros ojos, cambiando de color, como una niña coqueta que quiere mostrar su vestido nuevo. Realmente notábamos su movimiento y parecía que si levantábamos las manos podríamos rozarla. La sensación era que estaba literalmente encima de nuestras cabezas.

Solo entonces comprendí, por qué dicen que las auroras “bailan”.

Podíamos notar su movimiento, cómo iba cambiado de forma y de color en un espectáculo que tanto mis compañeros de batalla como yo, quisimos compartir en silencio, para disfrutarlo aún más.

Eso, o que no nos salían las palabras. Es posible que a alguno se nos hiciera un nudo en la garganta de la emoción y por eso estábamos tan callados.

Aurora boreal espectacular en la playa

Esta vez para cenar, además de la sopa y galletas caseras de Silvia al calor del fuego, y como buenos españoles, dos componentes del grupo, Mónica y Miguel habían llevado jamón al viaje y lo quisieron compartir con todos.

Nuestros guías a su vez, nos invitaron a una botella de Aquavit, que es un aguardiente típico de Noruega, que también nos ayudó a entrar en calor.

Después de cenar nos llevaron a ver la aurora desde una montaña porque decían que sería una vista preciosa.

Como todo en nuestro viaje no nos defraudó.

Aurora boreal y montaña

Fue un encuentro con las Luces del Norte, que nunca jamás olvidaremos.

Y este es uno de los viajes en grupo que quedará en mi corazón para siempre. Tener la oportunidad de ver auroras boreales en El Círculo Polar Ártico ya es una pasada.

Pero poder verlas junto a un pequeño grupo de personas, que al inicio del viaje eran completos desconocidos, y al final nos convertimos en compañeros, de verdad que es único.

Grupo en el fiordo

¿Has tenido la suerte de ver auroras boreales? Cuéntame cuál fue tu experiencia.

Si aún no las has visto, no desesperes porque la temporada de auroras en el Círculo Polar Ártico, va desde el mes de septiembre hasta el mes de marzo. 

Dependiendo de qué otras actividades quieras realizar y de si te gusta más o menos el frío o si quieres ver nieve… tienes que saber elegir bien el momento en el que debes ir.

Si necesitas ayuda con la organización de tu viaje para ver auroras boreales estaré encantada de ayudarte.

Si prefieres hacer un viaje en grupo como el de ese post no dudes en visitarme aquí.

Si te ha gustado el post o crees que alguien puede disfrutar con su lectura, no te cortes y ¡comparte!

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